Tecnología Cívica e Impacto Social
Jul 6, 2026
En esta sesión, Julia Corvalán, Gerente Global de Operaciones del Poverty Stoplight, conversó con Oluseun Onigbinde, Cofundador de BudgIT y referente en transparencia fiscal, gobierno abierto y participación ciudadana en África.
La conversación exploró cómo la tecnología cívica puede transformar datos públicos complejos en información comprensible y útil, fortalecer la relación entre ciudadanía y gobierno, y promover cambios en las instituciones. También abordó los límites de la tecnología, la importancia de la educación cívica, la construcción de confianza y las condiciones necesarias para diseñar herramientas verdaderamente inclusivas y participativas.
La transparencia como una cuestión de justicia
Oluseun explicó que su interés por las finanzas públicas surgió de su experiencia personal en Nigeria. Durante su infancia vivió con servicios básicos inestables, especialmente con un suministro eléctrico impredecible, y se preguntaba por qué un país con abundantes recursos avanzaba tan lentamente.
Aunque comenzó su carrera profesional en un banco, sentía que debía dedicar su trabajo a comprender cómo se administraban los recursos públicos y por qué estos no siempre se traducían en mejores condiciones de vida.
"Debemos tener una inversión emocional en cada idea que queremos crear."
Esta motivación impulsó la creación de BudgIT, una organización que transforma presupuestos y datos públicos complejos en información comprensible para la ciudadanía. Para Oluseun, la transparencia no consiste solamente en publicar cifras. Es una cuestión de justicia porque los presupuestos determinan cómo se distribuyen los recursos, qué comunidades reciben servicios y qué necesidades permanecen desatendidas.
Paciencia e impaciencia para transformar sistemas
Oluseun señaló que trabajar en gobernanza exige resiliencia. A diferencia de un producto comercial que puede utilizarse de manera similar en distintos países, las innovaciones cívicas dependen de factores culturales, políticos, históricos e institucionales.
Las leyes pueden cambiar sin que cambien los comportamientos, y los avances logrados durante un gobierno pueden retroceder con el siguiente. Por ello, quienes trabajan en este campo deben aceptar que la transformación requiere tiempo, sin perder el sentido de urgencia.
"Hay que llevar la paciencia y la impaciencia lado a lado."
La paciencia permite comprender que los sistemas se han consolidado durante décadas. La impaciencia mantiene la energía para exigir resultados y evitar que los recursos públicos se desperdien.
Oluseun también destacó la necesidad de equilibrar idealismo y realismo. Las organizaciones deben aspirar a sociedades más justas, pero al mismo tiempo analizar con rigor si los obstáculos se relacionan con normas culturales, incentivos, leyes, capacidades institucionales o comportamientos individuales. Comprender la realidad no significa aceptarla, sino diseñar una ruta viable para transformarla.
De publicar información a hacerla accionable
Uno de los temas centrales fue la diferencia entre hacer pública la información y lograr que las personas puedan utilizarla.
Oluseun advirtió que algunos gobiernos tratan la transparencia como un requisito administrativo. Publican documentos para cumplir con organismos internacionales o acceder a financiamiento, pero la información no siempre permite comprender las decisiones ni participar en ellas.
Para que los datos sean accionables, deben cumplir cuatro condiciones:
● Ser completos: deben incluir detalles suficientes sobre el destino, costo, ubicación y ejecución de los recursos.
● Ser oportunos: deben publicarse cuando todavía pueden influir en las decisiones.
● Permitir retroalimentación: las instituciones deben escuchar y responder a las observaciones de la ciudadanía.
● Facilitar el seguimiento: debe ser posible verificar si los compromisos asumidos fueron cumplidos.
Por ejemplo, informar que se construirá una carretera de cien kilómetros no es suficiente. La ciudadanía necesita saber dónde comenzará y terminará, cuánto costará y cuál será el plazo de ejecución.
"El propósito de hacer comprensible la información es permitir la participación."
Los datos adquieren valor cuando las personas pueden reconocerse dentro de ellos y comprender cómo las decisiones públicas afectan su comunidad y su vida cotidiana.
De usuarios a participantes activos
Julia relacionó esta reflexión con un principio del Poverty Stoplight: las familias no son beneficiarias pasivas, sino personas capaces de utilizar información para tomar decisiones.
Oluseun consideró que la tecnología cívica debe avanzar en la misma dirección. No basta con informar a la ciudadanía. Las personas deben sentir que tienen una participación directa en la democracia y que pueden influir en las decisiones públicas.
Identificó dos transformaciones necesarias:
● Propiedad ciudadana: las personas deben reconocer que el poder público les pertenece y que tienen derecho a exigir respuestas.
● Adopción institucional: los gobiernos deben aprender de las herramientas desarrolladas por la sociedad civil e incorporarlas para mejorar sus procesos.
Si una organización crea una herramienta eficaz para monitorear obras públicas, el objetivo no debería ser únicamente que la ciudadanía la utilice. El gobierno también debería aprender de ella y fortalecer sus propios sistemas de seguimiento y rendición de cuentas.
La tecnología no crea confianza por sí sola
Julia preguntó si la tecnología puede reconstruir la confianza entre ciudadanía y gobierno o si la confianza debe existir previamente.
Oluseun advirtió que existe una tendencia a presentar la tecnología como una solución automática para problemas sociales y políticos.
"La confianza debe existir antes que la tecnología."
La construcción de confianza comienza cuando ciudadanía y gobierno comprenden su lugar dentro del sistema democrático. El poder pertenece a las personas, mientras que quienes ocupan cargos públicos reciben temporalmente la responsabilidad de administrar recursos en su nombre.
Sin esta comprensión, la ciudadanía puede solicitar servicios como si fueran favores y las autoridades pueden interpretar las demandas como ataques políticos.
Oluseun destacó la importancia de la educación cívica tanto para ciudadanos como para funcionarios. También señaló que deben existir mecanismos de retroalimentación en los que las opiniones sean recibidas de buena fe y las instituciones respondan de manera consistente.
La tecnología puede facilitar este proceso al simplificar datos, reducir barreras, mejorar la comunicación y acelerar las respuestas. Sin embargo, no puede reemplazar la voluntad política, la educación cívica ni una cultura de rendición de cuentas.
Cómo medir el impacto de la tecnología cívica
Otro eje de la conversación fue la medición del éxito. Julia preguntó si debía evaluarse mediante descargas, participación, cambios en políticas públicas o mejoras en los servicios.
Oluseun recordó que no todo lo importante puede medirse y que no todo lo que puede contarse es necesariamente importante.
Las descargas y visualizaciones pueden mostrar alcance, pero no demuestran que una herramienta haya transformado la relación entre ciudadanía y gobierno.
Para Oluseun, el impacto debe analizarse principalmente en tres niveles:
● Cambios en la mentalidad: Debe observarse si las personas modifican su manera de comprender la democracia, la participación y su capacidad para exigir respuestas.
● Transformación institucional: También debe analizarse si el trabajo influye en los gobiernos, por ejemplo, cuando mejoran la publicación de presupuestos, adoptan herramientas de seguimiento o cambian sus procesos de atención.
● Uso significativo de la información: El alcance es relevante cuando las personas reciben información concreta que pueden utilizar. Oluseun mencionó un sistema desarrollado por BudgIT que envía alertas cuando se asignan o transfieren recursos a las comunidades locales. El valor no reside solamente en la cantidad de usuarios, sino en que estos pueden vigilar cómo se ejecutan los fondos.
Diseñar con las personas
Durante las preguntas, una participante consultó cómo reconocer a los ciudadanos como cocreadores de soluciones y no únicamente como usuarios de plataformas.
Oluseun explicó que muchas herramientas de tecnología cívica han fracasado porque fueron diseñadas a partir de lo que las organizaciones suponían que las comunidades necesitaban.
"Hemos gastado demasiados recursos construyendo lo que creemos que funciona para las personas. Es momento de construir con ellas."
La co-creación requiere investigar, escuchar y adaptar las herramientas a las condiciones reales. Para algunas comunidades puede ser más útil una plataforma digital; para otras, WhatsApp, mensajes de texto, llamadas telefónicas o tecnologías de bajo costo.
También es fundamental permitir que las personas participen en sus propios idiomas. Oluseun mencionó el uso de herramientas de traducción para recibir comentarios en lenguas locales y facilitar una comunicación más auténtica.
El diseño inclusivo no consiste solamente en simplificar una interfaz. Implica adaptar la solución a los hábitos, capacidades, idiomas y posibilidades de acceso de las personas.
Lo que no debe perderse en el camino
Ante una pregunta sobre qué consejo daría a jóvenes interesados en construir sociedades más transparentes, Oluseun destacó tres elementos:
● La voz: mantener la capacidad de expresar la verdad con honestidad.
● El optimismo: comprender que el cambio es difícil sin perder la convicción de que es posible.
● La proximidad: permanecer cerca de las personas y de los problemas que dieron origen al trabajo.
"Nunca pierdan la proximidad con las personas."
A medida que una organización crece, obtiene financiamiento o recibe reconocimiento, puede alejarse de las comunidades. Mantener la cercanía permite conservar la autenticidad y comprender cómo evolucionan los problemas.
Preguntas y respuestas
¿Qué haría diferente si pudiera comenzar nuevamente?
Oluseun habría comenzado antes a construir un fondo propio para la sostenibilidad de BudgIT. La dependencia constante de ciclos de financiamiento puede resultar agotadora y llevar a las organizaciones a adaptar su trabajo a las prioridades de los donantes.
Recomendó administrar los recursos con eficiencia y desarrollar mecanismos financieros que permitan sostener el trabajo a largo plazo.
¿Qué supuestos iniciales resultaron equivocados?
El primero fue creer que el impacto sería lineal. Los avances pueden revertirse cuando cambian los gobiernos, las prioridades o el contexto político.
El segundo fue subestimar la importancia de la educación cívica. Publicar información no significa que las personas sabrán automáticamente cómo utilizarla. Antes de esperar participación, es necesario fortalecer conocimientos, capacidades y actitudes.
¿Pueden los ciudadanos transformar los sistemas?
Oluseun sostuvo que sí, pero reconoció que las personas enfrentan presiones económicas, riesgos y múltiples responsabilidades. Las organizaciones deben desarrollar formas más creativas de participación y vincular la tecnología cívica con la música, el arte y la cultura para hacerla más accesible.
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