El Enfoque Centrado en las Personas en la Era de la IA
Jul 8, 2026
En esta sesión, Julia Corvalán, Gerente Global de Operaciones del Poverty Stoplight, conversó con Eric Kaduru, director técnico sénior de alianzas estratégicas, inclusión digital y finanzas inclusivas de CARE USA.
A partir de su experiencia con grupos de ahorro y comunidades de África Oriental, Eric reflexiona sobre cómo incorporar inteligencia artificial y herramientas digitales sin desplazar a las personas del centro. La conversación abordó el diseño desde las necesidades locales, el uso de WhatsApp y la radio, la inclusión financiera y la importancia de convertir los datos en conocimientos útiles para las comunidades.
El cambio comienza desde las comunidades
Eric explicó que, aunque actualmente trabaja en una organización internacional, comenzó su trayectoria como emprendedor social en Uganda. Esta experiencia le permitió comprender el valor de combinar los recursos de las grandes instituciones con el conocimiento de quienes trabajan directamente en las comunidades.
"El enfoque debe comenzar desde abajo. Allí es donde realmente empieza el cambio."
Las organizaciones locales conocen las prácticas, necesidades y limitaciones de las personas. Por ello, deben participar en el diseño de los programas y no limitarse a implementar decisiones tomadas desde otros contextos.
La colaboración permite unir financiamiento y capacidad de escala con experiencia práctica, confianza y conocimiento local. Para Eric, esta relación es indispensable para diseñar soluciones que realmente funcionen.
Las personas primero, la tecnología después
Ante la preocupación de que la inteligencia artificial pueda reemplazar a las personas, Eric sostuvo que el conocimiento humano continúa siendo esencial.
Los sistemas de IA aprenden a partir de información y experiencias producidas por personas. Para que una herramienta sea relevante, necesita incorporar las realidades locales y la experiencia de quienes conocen el problema.
La transformación digital no debe comenzar preguntando qué puede hacer la tecnología, sino qué necesitan las personas.
En una comunidad donde muchas personas todavía están aprendiendo a utilizar un teléfono inteligente, por ejemplo, no tendría sentido comenzar con una herramienta avanzada de IA. El primer paso podría ser utilizarla para preparar contenidos sencillos sobre el uso del dispositivo y avanzar gradualmente hacia otras capacidades.
"La necesidad de la comunidad debe ser el punto de partida."
La tecnología debe adaptarse a los niveles de conectividad, alfabetización digital, acceso a dispositivos e idiomas de cada población.
La IA como una herramienta de doble filo
Eric reconoció que la IA puede acelerar tareas que antes requerían semanas o meses. Actualmente permite redactar propuestas, traducir materiales, analizar información y producir contenidos con mayor rapidez.
Sin embargo, también puede generar documentos y programas desconectados de la realidad. Una propuesta puede estar bien escrita, pero carecer de las experiencias y conocimientos de quienes han trabajado directamente con las comunidades.
"La IA no sustituye la experiencia de haber estado allí."
Por esta razón, las personas con conocimientos especializados deben aprender a utilizar estas herramientas para ampliar su capacidad, no para delegar completamente su criterio.
La IA puede preparar un borrador o identificar patrones, pero sigue siendo necesaria la revisión humana para asegurar que el resultado sea correcto, pertinente y respetuoso con el contexto.
Convertir datos en conocimientos útiles
Uno de los ejemplos compartidos estuvo relacionado con la inclusión financiera y el uso de datos para establecer perfiles crediticios.
La IA puede analizar los registros digitales de un grupo de ahorro y producir una calificación. Sin embargo, entregar únicamente un número no fortalece necesariamente la capacidad de decisión de las personas.
La herramienta debería explicar:
● Por qué es importante mantener buenos registros.
● Cómo se calcula una calificación.
● Qué acciones pueden mejorarla.
● Qué servicios financieros podría habilitar.
● Qué responsabilidades implica acceder a un crédito.
El objetivo no consiste solamente en procesar datos, sino en devolverlos de forma comprensible para que las personas puedan utilizarlos.
Esta reflexión se relaciona directamente con el Poverty Stoplight. Los datos alcanzan su mayor valor cuando ayudan a las familias a interpretar su situación, reconocer avances y tomar decisiones sobre sus prioridades.
Contenidos rápidos, locales y accesibles
Eric destacó el potencial de la IA para producir materiales adaptados a diferentes idiomas y formatos.
Antes, preparar una capacitación en una lengua local podía requerir varios meses de traducción, grabación y producción. Actualmente, la tecnología permite acelerar la creación de audios, videos, materiales educativos e historias para radio o WhatsApp.
Sin embargo, el contenido debe surgir de experiencias reales. La IA puede facilitar la producción, pero las historias necesitan una base humana y local.
Eric compartió una experiencia desarrollada en Uganda para acompañar a mujeres en su incorporación a herramientas digitales. El equipo creó una serie radial sobre una joven que compraba un teléfono inteligente y comenzaba a descubrir sus diferentes usos.
Cada episodio presentaba desafíos relacionados con la familia, el trabajo, la agricultura o el acceso a servicios. Las historias se construían a partir de situaciones compartidas por las propias comunidades.
Por ejemplo, la experiencia de una mujer cuyo esposo se oponía inicialmente al uso del teléfono podía transformarse en un episodio sobre cómo la tecnología le permitió acceder a información agrícola.
La IA ayudaba a preparar y adaptar rápidamente los guiones. La radio ofrecía un canal accesible y familiar para la población.
"Una historia que refleja la vida de la comunidad puede generar conversaciones dentro de cada hogar."
La serie combinó entretenimiento y educación, permitiendo que las personas se identificaran con los personajes y reflexionaran sobre situaciones similares a las propias.
WhatsApp como herramienta comunitaria
Eric señaló que las organizaciones no siempre necesitan crear nuevas aplicaciones. En muchos casos pueden utilizar plataformas que ya forman parte de la vida cotidiana, como WhatsApp.
Esta herramienta permite:
● Crear comunidades de aprendizaje.
● Conectar facilitadores de diferentes territorios.
● Compartir audios, videos y materiales.
● Realizar preguntas y encuestas rápidas.
● Resolver problemas entre pares.
● Recibir información desde el terreno.
● Ofrecer capacitaciones breves.
Eric creó una comunidad de WhatsApp que comenzó con facilitadores de Uganda y posteriormente incorporó personas de Kenia y otros contextos.
Cuando alguien enfrenta una dificultad, puede consultar al grupo y recibir recomendaciones de personas con experiencias similares. Esto genera aprendizaje colectivo y permite mejorar las capacitaciones a partir de problemas reales.
WhatsApp también facilita obtener información sin esperar una visita formal al terreno. Los facilitadores pueden compartir audios, fotografías o videos desde las comunidades.
Eric aclaró que esta información no reemplaza los procesos rigurosos de monitoreo y evaluación, pero puede ayudar a detectar dificultades, ajustar actividades y documentar aprendizajes con mayor rapidez.
Julia relacionó esta experiencia con el Poverty Stoplight. Las familias pueden actualizar sus indicadores cuando producen un cambio, sin esperar varios meses para una nueva evaluación. Esto permite reconocer avances y ajustar el acompañamiento de manera más oportuna.
Motivación y aprendizaje
Eric también destacó el valor de la gamificación en las herramientas digitales.
Una animación, un mensaje de felicitación o un reconocimiento al completar una tarea puede parecer innecesario para una persona adulta. Sin embargo, estos elementos aumentan la motivación, especialmente entre quienes están aprendiendo a utilizar una herramienta.
El cambio de un indicador del Poverty Stoplight hacia el verde puede convertirse en un momento de celebración y motivar a otros integrantes del grupo.
Julia mencionó las competencias realizadas por Fundación Paraguaya, en las que los comités se organizan para ayudar a una persona a mejorar indicadores relacionados con baños, salud dental u otras condiciones.
La motivación surge tanto del reconocimiento como del acompañamiento colectivo y de comprobar que el cambio es posible.
De beneficiarios a actores económicos
Eric señaló que los grupos de ahorro ya movilizan dinero, realizan préstamos y administran recursos. Sin embargo, gran parte de esta actividad permanece invisible para las instituciones financieras porque ocurre de manera informal.
La digitalización de los registros permite demostrar su capacidad de ahorro, pago y organización.
"La tecnología puede hacer visible un sistema económico que ya existe."
Esto cambia la relación con los bancos. Las comunidades dejan de ser vistas solamente como beneficiarias que necesitan ayuda y comienzan a ser reconocidas como clientes y actores económicos.
A partir de esta información, las instituciones financieras pueden diseñar productos ajustados a las necesidades reales de los grupos.
La tecnología funciona así como un puente entre los sistemas financieros formales y las prácticas económicas existentes en las comunidades.
Equilibrar beneficios y riesgos
Eric reconoció la importancia de la privacidad y la seguridad de la información. Sin embargo, advirtió que las organizaciones también deben escuchar qué beneficios concretos encuentran las personas en una herramienta.
Para una mujer que desea comunicarse con familiares, vender un producto o acceder a información agrícola, WhatsApp puede responder a una necesidad inmediata.
Las organizaciones deben gestionar los riesgos sin bloquear beneficios importantes. Esto requiere:
● Informar claramente sobre el uso de los datos.
● Solicitar consentimiento.
● Proteger la información sensible.
● Utilizar herramientas comprensibles.
● Mantener alternativas para quienes no tienen acceso digital.
● Definir prioridades junto con las comunidades.
El diseño debe reconocer que no todos los riesgos y necesidades pueden abordarse al mismo tiempo. Las decisiones deben tomarse con las personas y no únicamente desde las instituciones.
Las voces ausentes en la inteligencia artificial
Durante las preguntas, se señaló que los grandes modelos de lenguaje todavía no incorporan suficientemente las experiencias de comunidades en situación de pobreza.
Eric coincidió en que existe una oportunidad para documentar historias, soluciones y aprendizajes locales.
El Poverty Stoplight puede contribuir porque genera información directamente con las familias sobre sus condiciones, prioridades y acciones.
Incluso quienes no tienen conectividad pueden aportar conocimientos mediante conversaciones con facilitadores. Sin embargo, este proceso debe respetar la privacidad, el consentimiento y la propiedad de la información.
Las comunidades no deben convertirse simplemente en fuentes de datos para sistemas construidos por otros. Deben participar en la manera en que sus experiencias son recopiladas, interpretadas y utilizadas.
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